Parte 1
Creo que usar una app para conocer personas antes de pandemia en México era un tema de estigma o un poco de ¿qué no puedes conocer personas de forma “natural”? y ¿cuál es esa forma?, ¿quién pone las reglas, qué dice el Manual de Carreño al respecto?
Yo descubrí Bumble justo antes de entrar en pandemia, ya había pasado un año de Voldemort así que estaba súper lista, y sí, es un tema superficial, sexual, donde quieres todo y nada, donde se vale todo y nada, donde nos ponemos en el escaparate y encuentras de todos olores, colores y sabores.
Me costó mucho soltarme al inicio, en Bumble las mujeres tenemos que empezar la conversación, y de repente encuentras tipos con un disclaimer de: “Por favor no empiecen con “Hola, ¿Cómo estás?” …siento que los tipos que ponen eso piensan que vamos a poner algo como: ”Hola, hoy me siento extremadamente horny, esta es mi dirección, te estaré esperando con una tanga roja, nos vemos a las 20:00 hrs., te recibiré con sexo oral guiño* guiño*” (jajajaja tal vez exageré un poco, pero si lo creo) y sí, el fin es sexual en la mayoría de las veces pero pues…está un tanto implícito, ¿no?, a estas alturas es: ¿Quieres ver Netflix en mi casa?, ¿En tu casa o en la mía?…eso sí, mi casa la respeto , después de que un novio me terminará en mi comedor y tener crisis y peleas de pareja en mi sala, en mi cama, dejar esa energía en tu sitio sagrado no creo que sea lo mejor, como Lois y Hal de Malcom el de en medio, se pelean en el carro que está afuera de la casa con música a todo volumen.
Bumble te pega en el ego, para bien o para mal, pues te das cuenta de tu estadística de matches con las personas que te gustan-les gustas y a las que no, dependiendo el caso, alimenta el ego; así que al inicio me sentía rara, todavía tenía el autoestima medio bajo, pero empecé a fluir, y después de cancelar con muchos pretextos para disfrazar mi miedo, mi primera cita fue con Mr. Detroit, un perfil bastante interesante pero un poco fuera de mi tipo (me gustan del estilo medio chubby y barbón) y resultó todo todo todo lo contrario, pero ya estaba ahí y el objetivo era: Pásala bien, con todo lo que esto implique, aunque sea solo disfrutar el agua mineral…y sí, la comida dominguera iba bien, hablábamos sin silencios incómodos, cuando de repente por alguna razón me tocó el brazo y “zaz kuaz splash ñángales”, creo que después de Voldemort pensé que ya no iba a volver a sentir, pero cuando Mr. Detroit me tocó entendí la canción de Lucerito “…electricidad, cuando tú me miras, algo sobrenatural, una sensación que me fascina…” y fue muy grato volver a sentir, sensación que a veces se ve infravalorada, porque estamos en una sociedad dónde la capacidad de asombro está mega exagerada y distorsionada, así que volvamos a lo simple, agradezco el hecho de sentir, y cada que lo hago lo saboreo y lo dejo fluir por todo mi cuerpo, como la sangre que recorre mis venas y arterias, solo SENTIR.
Una gran ventaja de Bumble es que puedes conocer personas de todo tipo, que difícilmente en tu día a día las puedes topar, digo…no es que casual en el súper veas a un tipo y le hagas la plática o bueno…yo no lo hago y cuando se me acercan a veces no lo capto, como que no se me activa el radar cuando escojo frutas y verduras, tal vez si vivo en mi burbuja o en mi cuadrado, literalmente si voy al supermercado, voy a comprar mis tiliches, si voy al gimnasio, voy a hacer ejercicio, no me siento cómoda cuando alguien me quiere ligar estando mega sudada y apestosa dando el máximo en la clase de spinning.
Regresando al tema de Mr. Detroit, la pandemia nos alcanzó y después de dos citas el partió y ya no lo volví a saber de él, estaba segura de que jamás en mi vida lo volvería a ver, siempre estuve consciente de eso, que todo puede pasar y es esa gran lección Covid, todo puede cambiar en cualquier momento. Seguí bumbleando y unos cuantos matches después, ya parecía yo La Casa de Papel, pues conocí a Mr. Bruselas que era un artista urbano sin papeles, muy cagado, me propuso ir a un lugar abandonado y pues…no, Mr. Madrid era un cineasta, interesante pero había cero química, Mr. París fue divertido pero en el paso del vino se puso a medio llorar por su pasado y tras las citas medio fallidas, decidí tener una última cita y ¡zaz! conocí a Mr. Atlanta, él venía como dos semana nada más, recuerdo perfecto que desde que lo vi caminando me encantó, chistoso, seguro, inteligente y algo que solo era unas semanas se volvió meses, y de repente ya haciendo planes para dejar todo y venir a México, ¡woh woh woh woh woh! Ahí me di cuenta que pensé que yo sabía lo que quería, pero me di cuenta que no, y efectivamente, no regresó a la semana siguiente, pero si regresó unos meses después con el pretexto más ridículo, le dije que en México es muy importante el Día de la Candelaria, que sino quería venir a comer tamales (ya sé, a veces me supero jajaja) y de repente el shock de verlo tomar un avión y venir a ese gran día de la historia de México (jajajaja) lo rescatable es que un tipo, en medio de la pandemia, tomó un avión en menos de una semana para estar aquí, pero viene la lección inicial, en sus planes estaba irse a Asia a disfrutar de la vida y aprovechar la versatilidad de la pandemia, así que aunque huela a pato, camine como pato y hable como pato, no siempre va a ser un pato.
El punto es, no todas podemos “jugar” a Bumble, si se requieren escrúpulos y estar mega conscientes como en la vida, que TODO PUEDE PASAR, si de por sí con personas que creemos conocer es complicado, imagínense con completos desconocidos que escribimos lo que los demás quieren leer, las mejores fotos y de repente textear se complica, qué le cuentas a alguien que no conoces, ¿por cuántos días es tolerable no pasar de cómo va tú día? o de la nada tipos te mandan foto del nepe para preguntarte “¿se te antoja?” me pregunto ¿en qué porcentaje les funciona?
Y sí, hay casos de éxito, pero es la lotería. Creo que podríamos dejar nuestras estrellitas de las experiencias en las citas, aunque el error es básico, pues tenemos a volcar todas nuestras expectativas, y para eso, hay que saber exactamente qué queremos, sin olvidar que como humanos somos tan, pero tan imperfectos, y después de los 30’s ya venimos con heridas, cicatrices, ego, experiencias buenas y malas, a veces no estamos al tanto de nuestros defectos o simplemente de nuestra realidad.
Ahora no me complico tanto, estoy en un momento de mi vida en el que disfruto cada día, incluso si lo sufro, solo me arrepiento de no haber disfrutado más muchos momentos de mi vida por estar en drama o deprimida, o confiar que habrá oportunidad mañana.
Finalmente, querida aguacaletora, usa Bumble sabiamente, todo se vale, pon tus reglas y límites, fluye, cágate de risa de las citas malas, cuídate siempre y disfrútalo, aprovecha para “entrenar” total…si no funciona, no lo volverás a ver, hasta nuevos idiomas puedes aprender, yo practico mi comunicación efectiva, digo todo lo que es importante para mí y eso me ha empezado a aligerar.
Seguiremos con más…
Acá “Electricidad” de Lucerito, jajajaja.
https://open.spotify.com/track/7wHFngh2wWtvRYsch28RWb?si=TczBNG4kRkul6w764pkgxg

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