Hace unos días fui a Veracruz y vi a “La Bestia”, el tren pasaba frente a mí cuando alguien mi dijo: “¡Mira, ahí va la bestia! Y respondí: “Ya hasta viví con una”.
Llegas a esa edad en la que no eres señora ni señorita, esa edad en la que crees que ya viviste todo, que ya nada te sorprende, a estas alturas seguramente te enamoraste, te rompieron o rompiste el corazón, has viajado, te has divorciado, incluso entras en modo: “Nadie le vende chiles a la Costeña” y sí, te ha costado llegar hasta ahí. Entonces de repente a lo lejos mientras tú te encuentras deglutiendo tubérculo poblano porque si, si, si ya te la “yunou”, llega esa persona que tiene ese no se qué, que qué se yo, con esa personalidad avasallante, te hace reír, estás con la guardia abajo y cuando menos te das cuenta, ya estás saliendo con Voldemort. El tiempo pasa y tú sigues pensando “baaah, solo será un rato”, porque ya estás tan lista para cumplir esa ilusión con la que te han programado toda tu vida, que te das esa mini pausa para salir con Voldemort pensando que nada va a pasar, porque incluso va lenta la cosa, piensas que por fin tienes un gran amigo, pero ¡chin! te estás haciendo wey porque ya te empezó a gustar (claro, guiño* guiño*, lo tienes bajo control).
Te sientes orgullosa de ti, de empezar a sentir que has madurado, tal vez es la primera vez que eres realmente tú, ya no te importa decir que, aunque cantas horrible te encanta ir al karaoke, que eres la primera en la fila de la clase de Zumba de las verdaderas señoras, que te sabes todas las canciones de los Ángeles Azules y la Banda MS, te sientes completamente en tu ambiente, y te encuentras tan feliz de descubrir esta nueva fase de ti, y para ese momento empezaste a dejar pasar ciertas señales de que Voldemort no es lo que parece ser, pero lo dejas pasar, porque debes saber que Voldemort es de los cazadores que va a tener toda la paciencia del mundo, va a esperar a que tú te metas a la trampa, es más, se lo vas a pedir.
Pausa: ¿Por qué nadie te dice que te enamoras de los Voldemort’s? Creo que la vida sería más fácil si antes de tener citas entregáramos nuestro historial, tipo: “Hola, soy Mr. X, estoy por entrar a la crisis de llegar al 4to piso y tengo problemas existenciales, me gusta mucho cocinar” y tú entregas el tuyo: “Hola, soy Miss Z y tengo periodos de depresión, daddy issues pero soy buena onda y creo que padezco anorgasmia” (Jajajajajajaja ¿te imaginas? Se vale soñar, pero no, eso no va a pasar así que tenemos que entrar al juego de poses).
¿Por qué nadie nos dice que enamorarse de Voldemort habla mucho de las carencias que nosotras mismas tenemos? Porque las personas que te rodean y que seguramente te quieren, se están dando cuenta de que has cambiado, al inicio fue positivo, pero poco a poco te vas perdiendo.
Continuamos…
El tiempo ha pasado, a estas alturas ya estás enamorada de Voldemort y lo sabe, pero tú estás convencida de que es la persona elegida y vuelcas todas tus ilusiones, tus sueños, tus expectativas, porque ya conviviste y aparentemente pasó todas las pruebas, y se pierde esa parte madura de ti porque te domina la hormona y opaca a la neurona, así que toda tu madurez se vuelve la de tu primer novio en la secundaria, cuando sentías que Sin Bandera y Camila se inspiraron en (tu pedorro) primer amor para escribir sus canciones.
Entonces sí, te metiste en la trampa y dejaste pasar muchas cosas, ¿te diste cuenta de que Voldemort respondía lo que tu querías escuchar? Pero también, ¿te diste cuenta de esos comentarios sutiles e hirientes que dejaste pasar? Porque esos comentarios tienen ese toque con retórica de que si te indignas estás reconociendo que eres neurótica, o cualquier adjetivo ofensivo que haya ocupado para darte levemente en la madre en ese momento.
Continuará…
Mensaje para ti aguacalectora:
A estas alturas de tu vida, si ya conociste a tu Voldemort o tal vez llegará, recuerda que como dice mi papá “Lo único que medio controlas de tu vida, son los calzones que te pones en las mañanas”, entonces piensa siempre en ti, ¿qué dice eso de ti?, ¿por qué sigues ahí?, ¿cuál es el patrón?, y no, no te sientas mal, los malos ratos son parte de la vida, son los que nos marcan y nos hacen más fuertes, y aunque no lo creas…ya pasará.

Hola Aguacawriter(a): No se puede pensar en Voldemort sin el Harry. A veces la simplificación de la realidad nos hace pensar en buenos y malos, blanco y negro. No estoy diciendo que la maldad no exista, pero creo que la mayoría de las veces es una expresión de nuestros traumas, inseguridades y pedos sin resolver que con la edad se acumulan, pesan mucho y lastiman más. Por más km recorridos y experiencias vividas nada te prepara para abrir el corazón. Nadie es infalible, nos equivocamos, nos herimos y herimos a otr@s. Para mí la compasión (esa palabra tan de moda y usada sin sustancia) es la respuesta. Sentir compasión hacia mi misma, me ayuda a aceptarme como una mujer con historia, contexto, sesgos, heridas, errores y virtudes. Por favor, trata de verme (verte) así, como la mujer imperfecta que soy (eres) y perdona, por favor, cualquier herida que te haya causado porque te lo digo de corazón: nunca ha sido con intensión. Te quiero mil chocomilk. Gracias por amar.
Gracias por compartir 🙂
Te quiero hasta el cielo
Sin duda tenemos muchas creencias que desde pequeñas observamos y vivimos, creemos que es normal el darle gusto a nuestro Voldemort, dejando en último lugar nuestras necesidades, y sí…sabemos que no está bieny tampoco se siente bien sin embargo el famoso “peor es nada” o “me quiere a su manera”… Nos mantiene en ese lugar.Gracias por recordar que somos prioridad y todo en esta vida son solo experiencias . Ánimo *\0/*
Gracias por compartir, te quiero mucho!